domingo, diciembre 25, 2005

¡Feliz Navidad!

“Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, lo adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.” (Mateo 2,9-11).

Estimados amigos:

La Navidad secularizada (la de Santa Claus y el arbolito) requiere sólo el compromiso débil de dar algunos regalos materiales a los seres queridos. En cambio, la verdadera Navidad, la del niño Jesús y el pesebre de Belén, exige el compromiso fuerte de regalar el propio ser a Dios y a todos los hermanos. Los tres dones de los magos de Oriente al Salvador recién nacido (oro, incienso y mirra) simbolizan los dones de pobreza, castidad y obediencia (bienes, cuerpos y almas) que debemos consagrar a Dios. Liberándonos de los afanes desordenados de riqueza, de placer e incluso de libertad, nos auto-poseemos para poder auto-donarnos.

Que en esta Navidad nuestro Padre Dios nos conceda abrir nuestros ojos al gran misterio del nacimiento de Su Hijo Jesucristo de la Virgen María en Belén de Judea hace más de 2.000 años y convierta nuestros corazones en tierra fértil, para que la buena semilla del Evangelio dé muchos frutos de justicia y santidad en nosotros y en los demás.

¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Son muy interesantes las precisiones hechas por el Papa sobre la banalización y secularización en la celebración comercial de la Navidad. Que como sabemos están destinadas a vaciar de contenido la fecha -tal vez más eficaz que prohibirla, como se hizo en Cuba- en esta civilización "global".
También es importante el llamado a rechazar toda forma de "compromisos con el mal" en nuestra vida (pequeñas o grandes concesiones en la vida cotidiana) señalado por el Papa en el mensaje a los 40 años de terminado el Concilio.
Feliz Navidad.
Verónica

Daniel Iglesias dijo...

Estimada Verónica:

Dios bendiga al Papa Benedicto XVI. Es un digno sucesor de San Pedro y de Juan Pablo II el Grande.

DI